¿Te interesa ser influencer pero eso de mantener las formas no va contigo? ¡Fácil! Opta por la senda del desinfluencer.

Desinfluencer

¿Qué es un desinfluencer?

Aunque es un término que aún no se ha hecho muy popular, si te pongo un par de ejemplos estoy segura de que en seguida sabrás de qué te estoy hablando.

¿Te suenan nombres como Soy una pringada, Chica Fitness o Gakian?

Gakian ha conseguido llevar al nivel de maestría la desinfluencia ¡Bravo!

Pues son los mejores ejemplos de que haciendo justo lo contrario a lo que la intuición nos dice que gustará, también se puede triunfar. Olvídate de vídeos perfectos, posados cuidados y acciones envidiables, esto va de demostrar que también se puede ser influencer sin tantos accesorios.

Se pueden englobar dentro de los influencers de entretenimiento, pero tienen algunas características que los convierten en un grupo totalmente independiente.


Tipos de desinfluencers

Aunque existen tantos tipos de desinfluencers como temáticas (ya repasamos las ramas principales en un artículo anterior), dentro de este mundo alternativo donde el descaro, la ironía y el sarcasmo campan a sus anchas se pueden diferenciar tres bloques principales.


Análisis negativos de productos

¿Perdón? ¿Y esto como va a atraer a las marcas?

¡Cleo se ha vuelto loca!

Que no cunda el pánico, si lo piensas tiene más sentido de lo que parece.

Hay una frase que resume este principio a la perfección:

“Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti.”

Oscar Wilde

O dicho de otro modo, una campaña negativa hacia un producto puede volverse más viral y disparar más las ventas que una campaña típica, y es que la polémica mueve más a la gente que el contenido plano.

Lo hemos visto en muchas ocasiones cuando marcas de reconocido renombre no se sonrojan a la hora de lanzar una campaña publicitaria polémica buscando el lado más reaccionario de los consumidores.

Además existe otro enfoque, y es realizar campañas para determinadas marcas hablando mal de su competencia.

Para llevar a cabo este tipo de contenido hay que tener cuidado de no pasarnos con el descaro, ya que no queremos que nos ocurra como a Pepsi con este anuncio que terminó por ser prohibido por motivos más que obvios.

Un ejemplo de este contenido sería hacer un análisis de un producto popular, mostrar nuestro descontento con él, y después decir que seguirás siendo fiel a tu marca de siempre (que es de la que realmente buscas hablar bien).

¿A que ahora que sabes que existen este tipo de campañas te han venido muchas publicaciones de influencers a la cabeza? ¡Es una táctica que se utiliza muchísimo!


Crítica y parodia

Si los monologuistas mueven a tantos seguidores y son tan solicitados no es casualidad. Nuestros cerebros son adictos a la ironía, el sarcasmo y la parodia.

Seguramente uno de los ejemplos más internacionales sea Celeste Barber, que pasó de ser una actriz en el más absoluto anonimato al estrellato por parodiar las fotos de las celebrities más mediáticas.

Tanta fue su repercusión que ha posado incluso para la revista In Style ¡Pero no es para menos! Ha sabido dominar con maestría esta rama desinfluencer hasta convertirse en un icono de esta filosofía influencer.

2 personas, personas sentadas, calzado, interior, Celeste Barber
Celeste Barber parodiándose a sí misma

Así que, si no tienes ningún reparo en reírte de ti mismo y entiendes que tampoco tenemos que tomarnos tan en serio a nosotros mismos, no te lo pienses y atrévete ¡Te lo pasarás bomba!

Si por el contrario la parodia no es tu fuerte y tu humor tiene más bien un toque ácido y explosivo puedes animarte a ser un desinfluencer crítico.

No tengas miedo a dejar títere con cabeza y lánzate a hablar de todo aquello que te disgusta del mundo: actualidad, cine, videojuegos, moda…

La clave está en crear un discurso interesante y con contenido, que haga reaccionar a la gente pero sin llegar a resultar ofensivo. Ya sé que esto último en los tiempos que corren puede ser una tarea titánica ¡Pero nadie dijo que ser desinfluencer fuese fácil!


Sin filtros

Muchas celebrities han puesto de moda hashtags como #NoFilters o #NoMakeup, pero esto lo hacen esos días en los que tienen la piel perfecta, cuidando que la iluminación sea lo más favorecedora…

No, yo no te estoy hablando de esto, yo hablo de comerte un bocata de albóndigas en tus historias de Instagram mientras hablas con tus seguidores.

Olvídate de los posados, de las fotos cuidadas al mínimo detalle, de los outfits, del maquillaje… y haz de lo cotidiano tu arma más poderosa utilizando el humor como único filtro.

A la gente le gusta también ver que hay más personas como ellos, que se levantan con el pelo enredado, que sus bigotes se manchan de mostaza, que tropiezan, intentan seguir recetas de cocina y terminan por crear nuevas formas de vida.

¿A que a ti también? Pues no tengas miedo a mostrarte así al mundo, diviértete y disfruta y verás como tus seguidores se lo pasan genial contigo.

Esta rama desinfluencer es genial si no dispones de demasiado tiempo al día para dedicar a este mundillo y por tu estilo de vida no paran de ocurrirte mil anécdotas.

Como ejemplo tenemos a Cabronaza, y que su feed no te engañe, su fuerte está en las historias que publica en su cuenta de Instagram.

La hemos visto ponerse una copa menstrual, ser atacada por el viento, sufrir auténticos desastres con tintes de pelo, pasear a su perrita en pijama… ¡Y eso ha hecho que tenga una base de seguidores muy activa y participativa!

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Conclusiones

Si te llama la atención ser influencer pero mantener las formas y el postureo no van contigo ahora conoces otra forma, ser desinfluencer.

¡Ya no tienes excusa! Sin la presión de tener que ser la nueva Dulceida, podrás construir tu propia base de fans y ser tan apetecible para las marcas como los más grandes influencers, cambiando sus esfuerzos por ser perfectos por tu gran sentido del humor.

¿Y tú, eres ya desinfluencer? ¿Te vas a animar a unirte a este movimiento? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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